julio 23, 2019

FREDDIE NORTH:Soul sureño de pura cepa


Cuando pensaba que pocos artistas me podían sorprender a estas alturas en el explotado panorama del soul, me encontré hace tiempo, y por pura casualidad, con un fabuloso cantante absolutamente desconocido para mí, cuyo rastro se pierde a finales de los setenta.
Y es que Freddie North era un exquisito vocalista con voz de barítono (que me recuerda horrores al gran James Carr) nacido en Nashville (Tennessee) en 1939, hijo de un conocido cantante de góspel local, cuyo primer contacto en el terreno de la música se produce a mediados de los cincuenta cuando forma parte de la banda The Rookies, que llegan a grabar un single, “Money, Money, Money”, para el sello Federal.
Freddie se ganaba la vida como dj en la WLAC-Nashville, una emisora especializada en R&B, aunque había probado suerte editando singles para diversas discográficas (Philips, Capitol, University, RIC o A-Bet) a lo largo de la década de los sesenta. Es en esa época donde empieza a trabajar en el departamento de promoción y ventas del sello local especializado en góspel, Nashboro Records, donde a través de una de sus subsidiarias, la mencionada A-Bet Records, publicará un prometedor álbum de debut autoproducido, “Magnetic North” (1970), que será un rotundo fracaso comercial, aunque convencido de la valía del mismo rescatará la mayor parte de los temas para su tercer disco.
Su ascenso a director de departamento le lleva a contactar con el gran compositor/productor Jerry Williams (aka Swamp Dogg), con el fin de distribuir el material de su pequeño sello Mankind, a la vez que le sugiere realizar algo juntos. El resultado de esa unión será un fantástico single grabado en los estudios Quinvy (Alabama) con aroma a clásico instantáneo, “She’s all I got”, compuesto por el propio Swamp Dogg y Gary Bonds, y que permanecerá en el top-ten durante semanas (aunque todavía tendrá más éxito en la versión realizada por el popular vocalista country, Johnny Paycheck).
Animados por la repercusión del citado single, lanzarán un álbum titulado “Friend” (1971), y un segundo sencillo para promocionarlo, el taciturno “You and me together forever”, donde vuelve a dar muestras de su magnética voz y le proporcionará a Freddie su segundo y, desgraciadamente, último éxito. En cuanto al disco en cuestión, es complicado destacar alguna composición, porque el nivel es altísimo; aparte de los mencionados singles, nos encontramos con la agridulce balada “Raining on a sunny day”, la rítmica “Sweeter than sweetness”, la hermosa y melancólica “Sidewalks, fences and walks”, la enérgica “I did the woman wrong”, la bluesy “Yours love”, las funkys “Laid back and easy” y “Ain’t nothing in the news (but the blues)” o la elegante “Did I come back too son (or stay away too long)”, que como curiosidad trata la historia de un novio fiel que llega a casa y se encuentra a su chica con otro tipo en plena acción.

Un tercer single del flamante álbum (”Sweeter than sweetness”) pasará, lamentablemente, muy desapercibido, al igual que los dos siguientes sencillos con material nuevo: “Roll over”/”Are you thinking of him?” y su última colaboración con Swamp Dogg, “Song #29 (I’m your man)”/” Laid back and easy”. El único consuelo para el bueno de Freddie es su fulgurante ascenso como vicepresidente de Nashboro Records y su nombramiento como presidente de NARAS (Academia Nacional de Grabación de Artes y Ciencias).
Finalizada su colaboración con Jerry Williams, publicará tres nuevos sencillos en 1973: “You're killing me slowly but surely” / “It's so groovy doing what you want to do”, bajo la producción de David Johnson, propietario de los Broadway Sound Studio (antes Quinvy Sound Studios), “Lovin' On Back Streets” / “Love To Heat” y “Raining On A Sunny Day” / “Taking Her Love Ain't Gonna Be Easy”, estos dos últimos producidos por el propio North, pero ninguno de los temas le devolverá de nuevo a las listas de éxitos.
No será hasta 1975 cuando publique un “nuevo” disco, “Cuss the Wind”, y recalco lo de nuevo porque aun siendo un gran álbum, no deja de ser una especie de apaño puesto que de las ocho composiciones, seis pertenecen a su primer álbum, “Magnetic North”, mientras que las otros dos son el propio “Cuss the wind”, un tema sublime compuesto (y producido) por Swamp Dogg que ya había sido publicado como single un año antes y la devastadora versión del tema de la Motown compuesto por David Ruffin, “My whole world has ended (the moment you left me)”. En el resto de un disco quizás más introspectivo nos encontramos con la funky “Love to hate”, la country-soul “Sun comes up”, la hermosa y frágil versión de Clarence Carter, “Gotta go get your mummy”, el sucio blues “I loved another woman”, la dulce orquestación de “Oh Lord, what are you doing” y la suave y sentida interpretación del clásico de Tony Joe White, “Rainy night in Georgia”, en un registro muy similar al de la fabulosa versión de Brook Benton.
Se supone que North se mantuvo ocupado con sus responsabilidades como vicepresidente para Nashboro Records, así que no decidió volver a entrar a un estudio de grabación hasta 1977, nuevamente bajo la producción de David Johnson, dando como resultado “Floatin’”, un álbum de extraña portada, publicado por el sello californiano Eagle con escasa distribución, aunque afortunadamente ha conocido una reedición en 1989 de la mano de Charly Records bajo el título “I’m your man”. De todos modos, supuso un nuevo fracaso artístico que empujará a Freddie a abandonar de forma definitiva su carrera artística con solo 38 años.

En fin, Freddie North debería haberse convertido en uno de los grandes vocalistas de su época, pero al menos nos queda como consuelo sus dos álbumes publicados para el sello Mankind como ejemplo del mejor soul sureño surgido en la década de los setenta.


Artículo escrito por LITTLE BASTARD

1 comentario:

  1. Has picado mi curiosidad, también es absolutamente desconocido para mi. Gracias,
    Saludos.

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