Peter Pan: Pesadilla en Nunca Jamás, es la nueva película dentro del universo llamado Twisted Childhood Universe, concretamente la tercera. Dirige Scott Chambers, que es más conocido por su trayectoria de actor. El título del film ya lo dice todo, donde Peter Pan salvaba a niños, en este film es un loco asesino. Tras el secuestro de un chico, su hermana mayor será la encargada de intentar encontrarlo y rescatarlo. Como actores principales del film, tenemos a Martin Portlock, Megan Placito, Kit Green y Peter DeZouza-Feighoney.
Un retorcido cambio de roles
Si el terror y los saltos de la animación al terreno de carne y hueso están de moda hoy día, rebuscarlos y hacer de sus historias lo contrario, también se puede hacer. Es lo que sucede con esta libre adaptación de uno de los cuentos más populares de la historia. Peter Pan: Pesadilla en Nunca Jamás, nos trae una cinta de terror, donde el subgénero del slasher, es su máxima exposición. En una familia, un niño a sido secuestrado por alguien llamado Peter. Viendo que las autoridades son demasiado lentos, su hermana de nombre Wendy (como no podía ser de otra forma), decide ir tras la pista del secuestrador. Junto a Peter, tenemos a su Campanilla, que aquí es un yonqui, y la heroína que consume, es en su cerebro Polvo de ángel. Como vemos, un cuento no apto para todos los públicos
Las reglas se pueden cambiar
Peter Pan, fue escrito por James Matthew Barrie en 1904 para una obra de teatro que se estrenó en Londres, su nombre original era Peter Pan y Wendy. A lo largo de los años, muchas han sido las adaptaciones que ha sufrido la historia. Peter Pan: Pesadilla en Nunca Jamás, se sale de la línea recta, y coge una curva pronunciada. El guion junto al director, viene firmado por Rhys Frake-Waterfield (director de las películas de Winnie the Pooh, que conforman este universo).
Está claro que los cuentos al igual que las adaptaciones literarias, están sujetos a la visión que cada autor le quiera dar. Las reglas en muchos aspectos están para romperlas, y con este film hacen un reseteo sin cortarse
Un tono no apto para todos los públicos
Slasher, sangre y escenas truculentas, no aptas para todo tipo de público, ese es el planteamiento de entrada. El director Scott Chambers, nos ofrece una pieza más (que juega de forma individual), de este microcosmos que han creado. La puesta en escena juega con las luces y las sombras, dando cobijo con su teatralidad al personaje de Peter Pan. Un sádico y trastornado individuo, que tiene parte de Hanibal Lecter y el Joker de DC, sin duda el gran director de orquesta de esta función no apta para niños
El coro de personajes que giran a su alrededor, hacen que el director, nos ofrezca una sucesión de escenas en muchos casos pasada de vueltas, sin cortarse en mostrar procedimientos escénicos que pueden hacernos mirar hacia otro lado. Ese es el fuerte del film, más allá de su no muy desarrollada carga dramática.
Conclusión de Peter Pan: Pesadilla en Nunca Jamás
Como película adherida a un subgénero como es el slasher, Peter Pan: Pesadilla en Nunca Jamás, no sale mal del todo. Cierto que su pobre balance de argumento, así como su poco desarrollo de personajes, hacen que prácticamente, no tenga otro cosa más que ofrecer sino sangre, un correcalles del juego del gato y el ratón, más escenas pensadas para hacernos mover en la butaca. Y a mí con eso me basta. Estamos ante un producto de serie b, con las limitaciones que eso supone, pero que a nivel técnico están muy bien resueltas.
En definitiva, una pieza más de ese cosmos llamado Twisted Childhood Universe, que disfrutarán sus más arraigados seguidores, y que porque no decirlo, tiene sus cosas buenas, más allá de planteamientos sesudos.
Puntuación: 5,5/10
(crítica que escribí para la web Cinemagavia)







