20 de octubre de 2020

La inquebrantable amistad de DOC POMUS Y LOU REED

 

Uno no sabe qué conlleva más mérito, si ser el coautor de un buen puñado de clásicos de la música popular contemporánea (‘Save the last dance for me’, ‘This magic moment’, ‘(Marie’s the name of) his latest flame’, ‘Little sister’, ‘Surrender’, ‘A mess of blues’, ‘Lonely avenue’, ‘Chains of love’, ‘Young blood’…) o ser amigo de Lou Reed, un tipo que tras esa imagen y comportamiento habitualmente borde, mezquino y gilipollas, ocultaba una profunda humanidad y sensibilidad que sólo mostraba en muy contadas ocasiones.

Y sin embargo Jerome Felder, más conocido en el mundillo musical como Doc Pomus, formó junto al pianista Mort Shuman, uno de los tándems compositivos más imponentes de su época, a la altura de los también míticos Leiber-Stoller; los impulsores del llamado Brill Building Sound, que entre finales de los cincuenta y principios de los sesenta nutrió de fabulosos temas a artistas como Elvis Presley, Ray Charles, The Drifters, Ben E. King, Dion & The Belmonts, Lavern Baker, Bobby Darin, The Coasters, Big Joe Turner y un largo etc. La música de estos dos colosos, capaz de arraigar en el imaginario colectivo, nos trae ecos del primerizo rock ‘n’ roll, del jazz clásico, del rhythm & blues más negro o de los sugerentes ritmos latinos.

Judío y de Brooklyn, señas de identidad que compartía con Lou Reed, una polio cuando era pequeño dejó a Pomus discapacitado y anclado a las muletas o silla de ruedas el resto de su vida. Lou y él se hicieron amigos posiblemente a finales de los setenta o principios de los ochenta, cuando Jerome era un músico injustamente olvidado y sus años de febrilidad compositiva quedaban ya lejanos.

Lou sentía absoluta devoción por la forma de ser de Doc, un tipo rudo pero a la vez sensible, culto y urbanita y se estableció entre ellos una especie de relación paterno-filial. De algún modo, y a pesar de que Pomus sólo le sacaba 17 años, ejerció como el padre con el que Lou no llegó a conectar en la vida real. Y a su vez, Doc se sentía halagado de que una auténtica estrella del rock le rindiese admiración y respeto. Y los dos juntos se pasaban horas viendo combates de boxeo, a los que Pomus era muy aficionado.

Por otra parte, Pomus sobrevivía dando clases de composición a jóvenes talentos (la cantautora Joan Osborne fue una de sus alumnas), cantando en tugurios infectos o realizando timbas ilegales en su desordenado apartamento. Reed quedó devastado cuando supo que su amigo sufría cáncer de pulmón y se mantuvo muy cerca durante toda la enfermedad, acudiendo todos los días al hospital hasta su fallecimiento en 1991.

Su muerte y la de Kenneth Rapp, más conocida como Rotten Rita, un transexual de la época de la factoría de Warhol, con el que Lou compartía el consumo desmedido de pastillas y a quien éste ya había mencionado en el tema ‘Halloween parade’ del aclamado ‘New York’ (1989), sumado al fantasma del mencionado Andy Warhol, cuya muerte cinco años antes por negligencia en un hospital neoyorkino todavía sobrevolaba en el aire, y al que Reed y John Cale le habían dedicado el excelente ‘Songs for Drella’ (1990), fueron el caldo de cultivo del tenebroso y bello ‘Magic and loss’ (1992), y que conformaba la tercera parte de una fascinante trilogía junto a los dos álbumes anteriormente citados, y que reavivó la leyenda de Lou Reed.  


Como dice Reed en su interior, ‘entre dos abriles perdí a dos amigos, entre dos abriles magia y pérdida’. Magia y pasión por la vida la de un compositor excepcional e infravalorado, Doc Pomus, a la que siempre plantó cara a pesar de las dificultades físicas o económicas. (Información parcialmente extraída de la biografía Lou Reed: Una vida escrita por Anthony DeCurtis). Así ‘What’s good’, el tema que da inicio a ‘Magic and loss’ refleja el impacto que a Lou le causó el cáncer diagnosticado a Pomus...

En 1991 se publicaba un sentido homenaje al inmenso legado dejado por Doc Pomus titulado ‘Till the night is gone: A Tribute to Doc Pomus’, donde leyendas como Bob Dylan, Dr. John, John Hiatt, Los Lobos, The Band, Irma Thomas, Brian Wilson o Solomon Burke mostraban sus respetos por el mítico letrista y compositor. Su amigo Lou Reed realizaba una sentida interpretación de ‘This magic moment’ en el programa de David Letterman…

Otro aspecto interesante de ‘Magic and loss’ es la aparición de Little Jimmy Scott, amigo de Doc Pomus, el misterioso crooner con éxito comercial en los años cuarenta y cincuenta y que sufría el Síndrome de Kallman, una enfermedad hormonal que impide el crecimiento en la pubertad. En su caso le dejó una voz andrógina absolutamente hipnótica. El tema en el que participa, ‘The power and the glory’, trata sobre el tratamiento doloroso de radioterapia al que estaba siendo sometido Pomus….


Artículo escrito por Little Bastard

18 de octubre de 2020

Suplemento dominical: Menú cinéfilo: Rumbo a Asia

Para este finde vamos con una nuevo carta cinéfila. Esta vez nos vamos a Asia, y he elegido estos tres platos. Variado y de buen paladar. Espero que os siente bien.

"GUERRA DE FLECHAS"(Corea 2011). Cinta de acción donde un hombre tiene que luchar para recuperar a su hermana. Mientras su país es invadido por China. Una entretenidisima película que reúne todo lo bueno de este cine tan tradicional de Asia. (puntuación 7/10).


"CUENTOS DE LA LUNA PALIDA DE AGOSTO"(Japón 1953). Narra la historia de dos campesinos, en época feudal. Que dejan a sus familias para hacer carrera. Uno como vendedor de éxito. Y otro como samurai. La cinta es exquisita. Con una gran fotografía, y un gran guión. (puntuación 8/10)


"ASALTO A LA TIERRA"(Japón 1956). Ciencia ficción para contarnos como unos alienígenas llegan a la tierra para advertir a sus habitantes de que dejen de usar sus armas contra si mismos. Y se unan para combatir contra unas naves que llegaran a la tierra para destruirla. Se puede decir que es una versión de "Ultimatum a la tierra"(1951). Cinta muy limitada visualmente. Pero que yo consigo disfrutar. (puntuación 5/10)



12 de octubre de 2020

THE LAST FICTION (2018)

 

Un reino entre el bien y el mal
Ya tocaba comentar algo de animación en el blog, y para ello en esta ocasión traigo una película iraní que me ha parecido interesante en líneas generales. "The Last Fiction" es un epopeya clásica que en esta oportunidad nos relata de forma algo libre un episodio del libro Book of Kings escrito por Abolghasem Ferdowsi entre 977 y 1010.  La historia del film nos cuenta cómo el rey de Persia va tras el demonio para vencerlo, el trono lo deja en las manos del príncipe Zahak. Es entonces cuando el diablo se apodera del príncipe y empieza una tiranía que pone en peligro a todo su pueblo. A escena entra también un herrero que no se queda impasible mirando el horror que lo envuelve, el junto a algunos hombres encabezará un revuelta. La película es la típica fuerza entre el bien y el mal, donde claros bandos están divididos entre unos y otros. 
"The Last Fiction" se mueve en la épica de producciones de sobras conocidas de imagen real, no por ello hace que sea poco interesante. Más bien al contrario, el conocer un poco la cultura y diferentes pasajes de la cultura Persa o árabe enriquece el visionado para muchos de nosotros. En la parte técnica en lo que a la animación se refiere se desenvuelve en el 3-D aunque un tanto plano. Las batallas o diseños de personajes son correctos, intercala también en ciertos pasajes un diseño distinto, que al menos le dan un toque de personalidad a la película. 
Se agradece que nos llegue desde esas tierras cintas de animación, pues siempre han cuidado muy bien sus historias y nos han legado con los años varias cintas que han sido claves en el género. Estamos pues ante un entretenido film de animación, donde la épica, el drama y la acción se juntan para ofrecer una visión de su cultura. Quizás el acabado sea a estas alturas algo tosco y pasado, pero el guión hace que uno esté pendiente de ella, consiguiendo creo yo el propósito con el que uno siempre se sienta delante de un film, que nos haga disfrutar. 

A favor: su historia y la narración

En contra: algo caduca la animación



Puntuación general: 6/10

9 de octubre de 2020

EL PRISIONERO DE ZENDA (1952)

 

Una aventura de espada y romanticismo

Que tiempos aquellos delante de la televisión en las sobremesas de los fin de semana, viendo todas aquellas películas de aventuras que junto con las del oeste (o de indios y vaqueros) como también se les llamaba, ocupaba gran parte de nuestro pequeño mundo a edad temprana. Más allá de la nostalgia (pues no va de eso este post), hay títulos y joyas que todavía siguen siendo igual de disfrutables hoy día. Una de esas es sin duda "El prisionero de Zenda" dirigida por Richard Thorpe, que ya conociera versión anterior en 1937. Es una adaptación de la novela escrita por Anthony Hope en 1894. Este film se encuadra dentro de otro de los géneros por antonomasi de aquellos años en televisión, el de capa y espada. La historia nos lleva hasta un país ficticio, una noche antes de la coronación del rey, este es secuestrado por su codicioso hermano. Un forastero con un parecido asombroso es convencido para que se haga pasar por el, mientras intentan desesperadamente dar con el paradero del futuro soberano. 
El actor protagonista es el poco valorado para mi Stewart Granger, que aquí hace doble papel. Junto a el y como  partenaire femenina está Deborah Kerr. En el reparto también figuran entre otros James Mason o Louis Calhern. "El prisionero de Zenda" funciona como un reloj, su parte de aventura rodada con desparpajo y con excelentes coreografías, se compenetra con el lado romántico de nos propone. En ello sin duda el director Richard Thorpe es el responsable máximo, haciendo ligar ambos géneros con una total soltura. La fotografía se suma a la ecuación donde el encargado de ello es Joseph Ruttenberg. Si ya le ponemos la guinda con su banda sonora llevada a cabo por el para mi uno de los cinco más grandes compositores de cine como es Alfred Newman pues poco más se puede añadir. 
Quizás hoy día esta película no es muy recordada en general, los años pasan y al no tratarse de esos directores tan populares pues se va arrinconando casi sin querer en el olvido colectivo. Por mi parte siempre seguiré recomendando este entretenido film para la sobremesa (el mejor momento del día para verla, aquí si tal vez entra la nostalgia). Una película preciosa, a la que tampoco le falta humor que la salpica en todo su metraje. Ideal para toda la familia, aunque me temo que la juventud de hoy día no la vería con los mismos ojos que lo hicimos nosotros en otros tiempos.

A favor: el conjunto de géneros, la dirección y los actores

En contra: Un cierto acartonamiento y algo más de aventura




Puntuación general: 7/10

6 de octubre de 2020

LOS FORASTEROS (1952)

 

A lo largo de su trayectoria, Randolph Scott se fue labrando su imagen de pistolero solitario y taciturno en las películas del Oeste en una serie numerosísima de títulos, algunas producidas entre él mismo y Harry Joe Brown, creando la productora independiente Ranown Pictures, que lo convirtieron en uno de los rostros más conocidos del género. Sin lugar a dudas las mejores y más conocidas son las que interpretó a las órdenes del gran Budd Boetticher, así como alguna otra con el sólido André de Toth pero entre tanta cinta siempre hay alguna de menor categoría pero que puede ayudar a pasar un buen rato para los que gustan de las películas de este tipo. Una de estas películas menores es esta Los Forasteros, escrita y dirigida por Roy Huggins, autor posteriormente de series televisivas tan conocidas como Maverick o El Fugitivo. Huggins no tiene la pericia tras la cámara de los directores antes mencionados pero tampoco resulta su trabajo desdeñable en absoluto

La película es fiel a los postulados Ranown, historia sencilla que servirá para apuntalar la imagen cinematográfica de Scott, aquí un oficial rebelde metido en problemas con un grupo de sus hombres al no haberse enterado a tiempo que la guerra ha terminado antes de protagonizar una matanza de soldados yankees para robarles un cargamento de oro para la Confederación, lo que directamente los convertirá a ojos de todos en un puñado de forajidos sin piedad. Si algo destaca en esta película es la violencia, hay numerosos tiroteos y muertes y un uso, quizás algo tímido, de la sangre como atrezzo, pero que en otros títulos no se suele ver. La primera media hora es muy buena, de narración veloz, buen ritmo y buenas escenas de acción con tiroteos, asaltos, huidas en exteriores naturales, que siempre se agradecen. El fragmento intermedio, cuando se refugian en una estación de diligencias presenta las típicas escenas y conflictos de intereses que crisparán el ambiente mientras se aguanta un duro asedio.


Y es aquí donde la película flojea algo, pues las situaciones son atractivas, pero creo que están resueltas de manera precipitada, además el autor prefiere centrarse en la línea argumental básica y en mi opinión la película hubiera ganado mucho si se hubiera centrado más en el subtexto, aprovechando el contexto donde sucede la historia, la Guerra de Secesión, con esa rivalidad entre norte y sur, la existencia de personajes rotos por la contienda, las razones de unos y otros, los reproches, etc...eso está aquí, pero muy ligeramente en mi opinión. Para la resolución de la trama el nivel vuelve a subir merced a un tiroteo en medio de una tormenta. En el reparto destaca un joven Lee Marvin en un típico papel de los suyos de tipo crispado de gatillo fácil y la dulce Donna Reed, papel femenino que hará de palanca para la posible redención del villano que no lo es en tanto en realidad. En definitiva estamos ante un título que no llega a la altura de esas maravillas precisas y equilibradas que encontramos en la filmografía de ese maestro del “underplaying” que es Randolph Scott, pero que merece un visionado por pertenecer a ese grupo de películas pequeñas, cortas, entretenidas, ideales para ver de vez en cuando para no quemar las de siempre y darles un respiro, una buena telonera si se me permite el símil musical.


Artículo escrito por Cris, al Oeste del Pecos

4 de octubre de 2020

SUPLEMENTO DOMINICAL: Menú cinéfilo :VENGANZAS

Traigo un menú que tiene un punto claro en común, "La venganza". Ya sea en formato western o cine negro. Para eso he seleccionado tres películas donde la paciencia, el tiempo, y sobre todo las ansias de vengar ciertos actos configuran el "todo vale". Espero que os gusta. Y tened cuidado de hacer el mal a alguien, nunca se sabe que puede hacer esa persona.

"NADIE HABLARÁ DE NOSOTRAS CUANDO HAYAMOS MUERTO"(España 1995). Una prostituta española en Méjico presencia una asesinato. Consigue llegar a España con un valioso documento. Aquí será perseguida sin descanso. Una obra de cine negro violenta y oscura. Con una Victoria Abril sublime.(puntuación 7/10)




"EL VALLE OSCURO"(Austriaco-alemana 2014). Western que narra la historia de un tipo que llega a un pueblo de los Alpes. Aparentemente a fotografiar sus bonitos paisajes. Pronto descubrirán que no es solo lo que busca. Cinta dura y de gran belleza. Tanto de fotografía, como por sus descarnados momentos más impactantes. Con un tufillo a Tarantino, pero mucho mejor para mi que las últimas películas de este. Una sorpresa que me cogió de improviso.(puntuación 8/10)


"ASESINO IMPLACABLE"(UK 1971). Un gángster intenta averiguar qué es lo que le pasó a su hermano. Con la mira puesta en vengar si es preciso su muerte. Una de esas buenas películas que protagonizó Caine en los 70., basada en una novela de Ted Lewis. Ligera y que se deja ver en un suspiro. Esta tuvo su versión con Stallone en el 2000. (puntuación 6/10)

30 de septiembre de 2020

ENSALADA DE CÓMICS

Pues ya tengo por aquí preparada otra remasa de cuatro cómics que he leído en las últimas semanas. 

Era una lectura pendiente de hace mucho tiempo, aprovechando esta nueva edición de Panini me hice con ella. Me ha encantado esta road movie ambientada en un futuro apocalíptico. Mark Millar hace un gran trabajo en el guión. Mientras que Steve Mcniven realiza un muy buena labor al dibujo. Puro entretenimiento pero con más fondo del que parece. 5/5



Mucho se ha hablado de esta historia desde su publicación en 2016. Tom King al guión y Walta al dibujo crearon un relato humano con un personaje como la Visión que ha visto revitalizada su figura. Leído nuevamente sigue manteniendo toda su frescura. 5/5





Otra obra a la que le tenía muchas ganas es esta escrita por Alan Moore y dibujada por Garry Leach. Escrita en 1982 este primer tomo me ha parecido bastante bueno, casi excelente. El segundo ya me espera en mi pila de la mesita de noche. Una aventura que va creciendo creando un mundo genial a su alrededor. Aunque de entrada es una lectura algo confusa. 4/5



Para terminar lo hago con una novedad, DCsos Inmortales 1. Historia que sigue donde lo dejó la miniserie DCsos. Escrito por Tom Taylor y el dibujo de Karl Mostert. Esta es otra miniserie de tres números, pòr ahora un buen inicio en esta macarranada con zombies superheróicos de pop medio. 4/5







Y esto es todo por este mes que ya llega a su fin. Espero el mes que viene traeros otra dosis de lecturas a tener en cuenta.