SKID ROW "Slave to the grind"

Hay discos que nos impactan a lo largo de nuestra vida. Sobretodo creo yo cuando nos coge en la adolescencia. Cada cual tendrá el suyo, o los suyos. Este es uno de varios que lo hizo en mi vida. Y que creo ha día de hoy sigue teniendo la misma fuerza, más allá del componente sentimental. El segundo trabajo de SKID ROW llegó arrasando con todo bajo el nombre de "Slave to the grind". Corría el año 1991 y ya se avecinaban tiempos de cambio (ya lo decían los Scorpions). La banda que en su formidable debut años atrás se presentaban en sociedad bajo el hard rock mas glam. Aquí endurecieron su sonido en una muy buena a mi entender evolución acorde con los tiempos. El disco se abría con un cartucho totalmente incendiario como fue "Monkey business".
El álbum muestra a una banda tan engrasada que parecen lleven 10 años juntos. La fuerza es tan descomunal como el ego y chulería que irradia su frontman Sebastian Bach. Un portento vocal que encima hay que reconocer que era atractivo. El disco es una mezcla bastante bien repartida entre los abrasivos temas de hard rock, los medios tiempos y las baladas. Estamos ante uno de esos disco donde es muy difícil destacar temas por encima de otros. Cada cual tendrá sus favoritos como es normal. Pero el grueso del conjunto es la unanimidad entre todas ellas. Bajo mis gustos canciones como la propia "Monkey business", "Slave to the grind", "Living in a chain gang", "Wasted time", "The Threat", "In a darkened room" o "Quicksand Jesus" son tal vez mis favoritas. Aquí todo es mejor, mas grande, mas salvaje y mejor compuesto que su debut. Quizás menos natural y espontáneo. Pero eso siempre no es malo. Tan bueno fue y es, que llegó al primer puesto de las listas americanas. Un disco al que estoy muy unido, pero que dejando eso de lado, es un trabajo soberbio.