IDA LUPINO

Hay momentos cinematográficos a los que uno no puede escapar. Y actores y actrices que se te quedan clavados dentro para siempre.
Si hay una mujer que demostró ser algo más que un rostro reconocible, fue sin duda IDA LUPINO. Una todoterreno que su maestría y buen hacer no se ciñó a que la cámara la filmase. Esta californiana se mostraba realmente seductora en la pantalla. Una clase de elegancia y belleza perfecta para el cine negro.
Su entrada en el mundo del espectáculo era algo que se veía venir. Pues sus progenitores estaban inmerso en el mundo del celuloide y teatro. Con esos antecedentes Ida Lupino bebió de todo aquello, desde su más tierna infancia.
Su mirada podía ser letal cual arma de fuego. O directamente derretirte con su pasión. Sus interpretaciones más logradas podríamos encontrarlas en films como. "La sombra en la casa"(1951), "Mientras Nueva York duerme"(1956), "El último refugio"(1941), "The man i love"(1946). Su presencia logra siempre cautivarnos. Cierto que nunca llegó al nivel de popularidad de muchas de la época. Se la solía comparar con Bette Davis. Siendo Ida Lupino el reverso de la otra. Siempre con papeles más comprometidos con los valores humanos. Sin ese componente de mujer fatal que solía gastar la Davis. 
Pero ella no quería detenerse en la interpretación. Y desde que pudo, se pasó al otro lado de la cámara.
Su primera vez con el ojo puesto en el objetivo. Se produjo al sustituir a Elmer Clifton en la película "No Wanted" (1949). Un melodrama que no fue gran cosa. 
Pero llegaría un film como "El Bígamo"(1953). Una sobria cinta que dirige con maestría. 
Tras la cámara su ojo se volvió más agudo que nunca. Siempre retratando las más bajas pasiones del ser humano. 
Como en ese pequeña joya llamada "El autoestopista"(1953). Una película de cine negro en plan road movie.
Tampoco tenía una mala voz. Y en alguna cinta podemos oírla cantar.
Incluso llegó a dirigir un episodio de The Twilight Zone. Concretamente el llamado "Las Máscaras"(1964). De la quinta y última temporada.
También vivió una extensa carrera en la televisión. En series como "El Virginiano"(1963,65), "Bonanza"(1959) o "Colombo"(1972). Otra faceta importante la consiguió en la producción de series. Como en "The Twilight Zone" o "Alfred Hitchcock presenta". Ciertamente fue pionera en infinidad de asuntos donde los hombres eran los únicos que tenían palabra y voto. Su final llegaría a finales de los 70. Desapareciendo del mundo del espectáculo. Y dejando una huella imborrable en la memoria del cine. Que en muchos casos parece padecer de alzheimer. Una grande con luz propia. Que brilló más allá de donde ninguna mujer había llegado.

(post publicado en Dos formas de arte)