PHOENIX

PHOENIX (1998)
Los 90 fue donde el cine de género negro volvió a resurgir. Teníamos películas sobre mafias. Otras se inclinaban por traer a la femme fatal. Y otras preferían la corrupción policial como expresión para su guión. Es ahí donde entra este film. Que por otro lado a día de hoy está totalmente olvidado. Y que por mi parte considero una muy buena muestra de ese nuevo cine negro. El film es dirigido por Danny Cannon. Y que es sin duda su mejor obra. Venía de firmar Juez Dredd con Stallone(y que pese a la muy mala crítica, a mi me divierte). Tras rodar esta que comento hoy, realizó la segunda de Se lo que hicisteis el último verano. Y a partir de ahí, se dedicó a filmar capítulos de series de televisión. Pero volvamos a esta cinta. Corría el año 1998 cuando se estrenó. La trama nos cuenta como un grupo de policias viven momentos tensos debido a diversos asuntos personales. Nuestro protagonista es Ray Liotta. Un policía intachable, que jamás se deja sobornar. Pero que su problema con el juego hace que su vida privada sea un caos. 
Las deudas lo están ahogando. Y para salir del atolladero le propone a dos compañeros estafar al dueño de un club nocturno. El plantel de actores de este film es genial. Aquí tenemos al antes mencionado Ray Liotta, Anjelica Huston, Anthony LaPaglia o Giancarlo Esposito. Juntos dan al film un trabajo actoral de primer orden. Las escenas de acción logran un perfecto hermanamiento con los momentos de reflexión que nos ofrece su director. Por encima de un buen guión, pues no va más allá. Están los personajes, sus interpretaciones y lo rico de sus situaciones. Por momentos asistimos a un drama en toda regla. En la descripción y vicisitudes por las que nuestros protagonistas se ven envueltos. Una pequeña joya que merece ser recordada en la década donde se puso de moda nuevamente a los crápulas, mujeres letales sexualmente, pistolas y bajos fondos. 

Puntuación general: 7

Comentarios

Entradas populares de este blog

ABIERTO HASTA EL AMANECER

EL TERROR LLAMA A SU PUERTA

¿QUIÉN PUEDE MATAR A UN NIÑO?