SANTA CLARITA DIET

SANTA CLARITA DIET

Poco o nada se ha hablado de esta serie producida por la ya todopoderosa Netflix. Desde luego no es de esas que pasarán a la historia. Pero es tan sumamente divertida y fuera de lo normal, que solo por eso se merece un hueco. Estamos ante un comedia negra, que se sale de lo habitual por mostrar un buen chorro de sangre y plasma. Un típico matrimonio (agente inmobiliarios los dos) con su hija, sus problemas típicos y la relación con sus vecinos. Eso es a grueso modo el inicio. Pero claro, todo se complica cuando ella (Drew Barrymore) sufre un ataque que la deja literalmente muerta. Pero upppp, de pronto resucita. Su vida a partir de ahora no será la misma. Más que nada porque ahora se desarrolla en ella un apetito voraz por la carne fresca. Y no hablo de la de vacuno o cerdo. Su ansia es por la carne humana. La familia se toma este suceso como una especia de crisis por la que pasa ella. Y como tal la intentan ayudar, al margen de que lo que le pasa no es nada convencional. 
En un primer momento recurren a comprar carne fresca en el supermercado. Para que sacie su ansia y seguir una dieta que al final no resulta. Entonces no le queda mas remedio que pasar a la parte escabrosa y más sucia. Necesita carne humana, y entre más viva está mejor. Es aquí donde empieza una ola de asesinatos ayudado en la tarea por en un principio negativo marido. Al final como todo, le cogen el gusto a eso de ir asesinando. La serie en el fondo es una crítica a ciertos aspectos de la vida, y el ideal que se tiene de ella. Estamos pues para mi ante una serie tremendamente divertida. Que no pretende otra cosa que hacernos disfrutar de media hora por episodio. Una serie pequeña, donde saca todo el provecho a un presupuesto limitado. Tras una primera temporada, ya se ha dado luz verde a una segunda.